Depilación
Depilación definitiva: todo lo que tenés que saber antes de empezar
Si pensás dejar atrás la cera o la maquinita, la depilación definitiva con láser es una gran opción. Te explicamos cómo funciona y qué esperar.
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Si pensás dejar atrás la cera o la maquinita, la depilación definitiva con láser es una gran opción. Te explicamos cómo funciona y qué esperar.
Dejar atrás la cera, la maquinita y los pelos encarnados suena ideal, y la depilación definitiva con láser es hoy una de las formas más efectivas de lograrlo. Pero antes de empezar conviene entender bien cómo funciona, cuántas sesiones vas a necesitar y qué cuidados tener. En esta guía te explicamos todo lo que tenés que saber para tomar una buena decisión. Y si todavía estás eligiendo entre métodos, te puede ayudar nuestra nota Depilación definitiva vs. cera.
El láser emite un haz de luz que es absorbido por la melanina (el pigmento) del pelo. Esa energía se transforma en calor y daña el folículo piloso, que es la "raíz" desde donde crece el vello. Al dañarse, el folículo va perdiendo la capacidad de producir pelo nuevo. Como no todos los pelos están en la misma etapa de crecimiento al mismo tiempo, se necesitan varias sesiones para ir tratando los folículos a medida que entran en su fase activa.
No exactamente. El láser emite una longitud de onda única y concentrada, lo que lo hace más preciso y, en general, más efectivo y rápido por sesión. La luz pulsada intensa (IPL) emite un espectro de luz más amplio. Ambos métodos reducen el vello, pero el láser suele ofrecer resultados más consistentes, sobre todo en distintos tipos de piel y pelo. En la consulta inicial te asesoramos sobre la mejor opción para tu caso.
En general, entre 6 y 10 sesiones, espaciadas cada 4 a 8 semanas según la zona del cuerpo. La cantidad exacta depende de varios factores: el tipo y color de piel, el grosor y color del pelo, la zona a tratar y factores hormonales. Después del esquema inicial, muchas personas hacen una o dos sesiones de mantenimiento al año para conservar los resultados.
Prácticamente todo el cuerpo: piernas, axilas, cavado, rostro (bozo, mentón, patillas), espalda, pecho, abdomen, glúteos y brazos. Las zonas más pequeñas como axilas o bozo llevan sesiones más cortas, mientras que piernas completas o espalda requieren más tiempo. Cada área tiene su propio ritmo de crecimiento, por eso los intervalos entre sesiones pueden variar según la zona.
La mayoría de las personas describe la sensación como un "chasquido" o un calorcito breve en cada disparo, parecido a una gomita que golpea la piel. Los equipos actuales suelen tener sistemas de enfriamiento que hacen la experiencia mucho más tolerable. Las zonas más sensibles (como el cavado o el rostro) pueden molestar un poco más, pero la sesión es rápida y la molestia es pasajera.
"Con una sesión ya me quedo sin pelos para siempre." Falso: por el ciclo de crecimiento del vello, se necesitan varias sesiones y, a veces, mantenimiento.
"El láser sirve para cualquier pelo." Funciona mejor en pelos con pigmento. Los pelos muy claros, canosos o rubios responden menos, porque tienen poca melanina para absorber la luz.
"No me puedo depilar si tengo la piel oscura." Hoy existen equipos aptos para distintos fototipos. Lo importante es una evaluación previa para ajustar los parámetros.
La tecnología actual permite tratar la mayoría de los tipos de piel y pelo, pero los mejores resultados se ven en pelos con buen pigmento. En una evaluación inicial determinamos si la depilación definitiva es el tratamiento indicado para vos, revisamos tu tipo de piel y armamos un plan personalizado con la cantidad estimada de sesiones.
Es una molestia leve y tolerable para la mayoría de las personas, sobre todo con equipos que enfrían la piel. Varía según la zona y la sensibilidad de cada uno.
Sí, pero hay que ser más cuidadosa con el sol: evitar la exposición directa y usar protector solar es fundamental antes y después de cada sesión.
Por precaución, se suele recomendar posponer el tratamiento durante el embarazo. Lo mejor es consultarlo en la evaluación inicial.
La depilación definitiva es una inversión en comodidad y en el cuidado de tu piel a largo plazo. Con el plan adecuado y los cuidados correctos, vas a notar una reducción progresiva del vello sesión a sesión. Si querés saber cuántas sesiones necesitarías y resolver tus dudas, escribinos y coordinamos una evaluación.
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