Cuidado facial
Cuidados de la piel después de una limpieza de cutis
Una limpieza de cutis profesional renueva tu piel, pero los días siguientes son clave para mantener los resultados. Te contamos cómo cuidarla paso a paso.
Cuidado facial
Una limpieza de cutis profesional renueva tu piel, pero los días siguientes son clave para mantener los resultados. Te contamos cómo cuidarla paso a paso.
La limpieza de cutis es uno de los tratamientos faciales más pedidos, y con razón: deja la piel más limpia, luminosa y descansada. Pero lo que hacés en los días siguientes es tan importante como la sesión en sí. Un buen cuidado posterior es lo que hace que el resultado se note y dure más tiempo. En esta nota te contamos, paso a paso, cómo cuidar tu piel después de una limpieza de cutis profesional.
Durante una limpieza de cutis profunda se realizan varios pasos: desmaquillado, exfoliación, vaporización para abrir los poros, extracción de comedones (esos puntos negros y blancos), y una etapa final de hidratación y calmado. Al terminar, la piel queda con los poros desobstruidos y mucho más receptiva, pero también más sensible durante las primeras 24 a 48 horas. Por eso el cuidado posterior apunta a un objetivo simple: no irritarla y dejar que se recupere.
El primer día es clave. La piel está trabajando para cerrar los poros y recuperar su barrera natural, así que conviene molestarla lo menos posible.
Pasadas las primeras 24 horas, la piel empieza a normalizarse y podés retomar tu rutina, sumando algunos cuidados que potencian el resultado.
Muchas veces el resultado de una buena limpieza se pierde por pequeños descuidos. Estos son los más frecuentes:
Una limpieza de cutis no es algo aislado: rinde mucho más cuando se acompaña de una rutina simple en casa. Limpiar la piel todas las noches, hidratar a diario y usar protector solar son los tres pilares. Si tu piel es grasa o mixta, sumar una exfoliación suave una o dos veces por semana ayuda a mantener los poros limpios entre sesiones. Lo ideal es que tu profesional te recomiende los productos adecuados para tu tipo de piel.
Para la mayoría de los tipos de piel, una limpieza de cutis mensual es ideal para mantener los poros limpios y la piel luminosa. Si tenés piel grasa o tendencia al acné, puede recomendarse una frecuencia mayor al principio; y si tu piel es seca o sensible, quizás cada seis u ocho semanas sea suficiente. La clave es personalizar según tu piel y la época del año.
Sí. Un leve enrojecimiento, sobre todo en las zonas donde hubo extracción, es completamente normal y suele desaparecer en pocas horas. Si tu piel es muy sensible, puede durar hasta el día siguiente.
No es lo recomendable. Lo ideal es darle al menos 24 horas sin maquillaje. Si es indispensable, esperá unas horas y usá productos suaves, no comedogénicos.
En algunos casos, al movilizar las impurezas de los poros, pueden aparecer pequeñas imperfecciones los días siguientes. Es pasajero y forma parte del proceso de "purga" de la piel.
Una limpieza de cutis renueva tu piel, pero el verdadero secreto está en el cuidado posterior: hidratación, protección solar y paciencia las primeras horas. Con esos hábitos simples, los resultados se ven mejor y duran más. Si querés que evaluemos tu piel y armemos un plan a tu medida, escribinos y coordinamos un turno.
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